Donald Trump: El señor fortuna
Ama el dinero y aconseja que “todos deberían hacerlo”. Pionero del emprendimiento y paradigma de lo que, en lo que respecta a negocios, se debe hacer. Lejos de deprimirse en sus comienzos mientras recorría New York munido de una valija ofreciendo bienes raíces, Donald Trump ha sido, y quizás lo siga siendo a través de las generaciones, el mejor ejemplo de emprendimientos por hacer. Muy atrás quedó el niño rebelde de sus comienzos, con instrucción militar siguió al pie de la letra los consejos de su padre, quien antes que el oficio inmobiliario le enseñó cómo ser un aspirante a millonario. Nada lo detiene en cuanto al bussy por el bussy mismo, y bajo esa premisa cobija, en la actualidad, más de 20.000 empleados.
Mediático por excelencia, no se conforma solo con sus casinos y súpernegocios inmobiliarios, hoy también es amo y señor en la TV de El Aprendiz, su programa de cable. Asegura haber escrito sin ayuda tres libros de los cuales dos son best seller. En El arte de la negociación cuenta anécdotas y aconseja mostrarse siempre con una vida exitosa, en tanto en el reciente Secretos del emprendedor se regodea diciendo que “mientras los demás tienen unos cuantos millones lejos están de construir mi imperio”. A la vista está porqué muchas de sus premisas se poyan en su gran amor propio. Quien tenga la autoestima baja deberá huir de su temática, pero invita a todo aquel que esté dispuesto a ser el mejor a seguir sus consejos, perfectamente diseñados para iniciar un proyecto propio. Aquí van las:
Recomendaciones de un magnate
Tenacidad es su palabra favorita. Para The Donald, quien comienza un proyecto debe tener una perspectiva concreta y pelear por ella. Y si esto demanda tiempo hay que armarse de paciencia hasta alcanzar el objetivo.
El trabajo constante, a su juicio, es fundamental. Él mismo dedica muchas horas a buscar nuevos negocios, manteniendo reuniones que le hagan surgir ideas.
Asevera que la actitud debe ir de la mano de la constancia para proyectarse siempre más arriba y llegar mucho más alto.
Desde su propia experiencia el éxito en los negocios no tiene secretos y recomienda desde su pila elemental:
- En primea instancia, enseñe a sus hijos el valor del dinero y lo apreciará aún más.
- Conviértase en su propio consejero financiero. No encontrará otro mejor.
- Invierta de manera sencilla, siguiendo el sentido común.
- Confíe en su instinto.
- Sepa exactamente lo que quiere lograr y guárdeselo para sí.
- Sea paciente.
- Aprenda a bajar la guardia para obtener un beneficio posterior.
- El hombre que ama el dinero tiene un excelente puntapié inicial con el que abre su contabilidad.
Según Trump, “la postura frente al mundo de quien comienza con una sola tienda debe ser como la de quien tiene una cadena comercial y los resultados de ese comercio serán los mejores”.
Acusado de ser emblema del monopolio informático, desde su nacimiento padeció una enfermedad poco conocida, el Síndrome de Asperger, que lo hacía convivir consigo mismo más tiempo que cualquier niño de su edad soportaría. Su aislamiento acentuado también marcaba diferencias con respecto a su mayor coeficiente, lo que le demandaba un agudo entrenamiento intelectual.
Lejos de los prejuicios de otras épocas por ser hijo de madre soltera, Lawrence Joseph Ellison nació en Chicago hace 56 años. Su máximo logro empresarial lo consiguió cuando fundó la compañía de software Oracle. Ególatra y caprichoso, es uno de los personajes más controvertidos del panorama tecnológico actual. Sus estudios no pasaron de la media y nunca llegó a finalizar los universitarios al igual que su archienemigo Bill Gates.
En 1976, dos jóvenes estadounidenses llamados Steve Jobs y Steven Wozniak de 21 y 26 años, planeaban ingresar en una industria que apenas comenzaba en aquel momento. Eran tiempos en que los únicos usuarios de computadoras estaba compuesto por un grupo muy especial y reducido de aficionados amantes de las nuevas tecnologías.



